13 de marzo de 2013

Diez tips copados para salir de la friendzone



El azote de la amistad.
¿Quién no lo vivió? ¿Quién nunca se encadenó toda una tarde a una mesa de café escuchando a la mujer más linda del barrio decir que ya no hay hombres? ¿Quién nunca se convirtió en el invisible hombro receptor de lágrimas amadas cuyo dueño ilegítimo permanecía ausente? ¿Quién nunca soportó horas y horas los desvaríos de la mina que te querés coger pero que niega totalmente tu sexualidad porque vos para mí sos más que un amigo sos casi un hermano y siempre estuviste para mí y jamás sabría cómo pagártelo pero vos crees que él me vaya a dar pelota a mí porque está re bueno y yo sé que no me merece y que me va a cagar pero eso lo vuelve aun más atractivo y encima estoy re gorda!
Todos lo conocemos. Para algunos, es la historia de toda una vida. La amistad entre hombre y mujer. La friendzone. La tierra-de-nadie de la que nadie puede salir. La condena a muerte sexual a la que injustamente nos somete la mujer amada.
Y si todo eso te lo hace una amiga, andá a saber qué carajo te hace una enemiga.
Pero, amado lector: sépalo, ¡se puede! Se puede poner fin a este flagelo, se puede salir de la friendzone y lograr que la chica a la que queremos rellenar con nuestro ADN aprenda a mirarnos con otros ojos. Vos —¡sí, vos!— que hace años venís empapando carilinas con tu amor no correspondido, sabé que hoy tenés la solución al alcance de tu mano. Pero lavátela antes.

Tip #1
Sinceridad.

Si hay algo que valoran las mujeres es la sinceridad, por eso tenemos que aprender a mentir muy bien. Cuando estés con ella y empiece a contarte lo difícil que es su vida sin un hombre al lado, que el chico que le gusta la ignora y todas esas boludeces que les pasan a las minas que te gustan, vos tenés que responder no con lo que ella quiera oir, sino con lo que necesite oir, que casualmente es lo que a vos te conviene decir.
Ejemplos:

Ella: ¡Estoy tan sola, buaaaaa!
Vos: Estás sola porque querés. ¡Cuántos hombres quisiéramos una novia como vos!

Ella: ¡El flaco que me gusta ni me registra, buaaaaa!
Vos: Eso porque es un niño, y vos sos una mujer. Merecés un hombre de verdad. Alguien que te respete, que te cuide, que te disfrace de Sailor Moon, te ate a la cama y te cague a cinturonazos. ¡Alguien como yo!

Ella: ¡Mi viejo se quedó sin laburo y corremos el riesgo de perder la casa; tuve que dejar de estudiar y empezar a laburar en negro para mantener la familia a flote, buaaaaa!
Vos: Lo que vos necesitás es un novio. Ayudame a ayudarte.

Y así sigue. Lo importante es aprovechar cada oportunidad para demostrarle que con vos estaría mejor, aunque eso no sea cierto.


Tip #2
Fortaleza.

Una de las principales barreras que nos impone la ley de la amistad es la falaz asunción de que el otro no nos quiere dar murra. ¿Por qué no querría? Bueno, ella por ser mujer. Pero vos, ¿por qué no querrías? Eso es la pregunta que nadie hace.
Una forma de meterle la cabeza en la idea es mediante una exposición prolongada de tu sexualidad.
¡No, no digo que le envíes fotos tuyas en bolas! ¡Nadie quiere ver eso! Me refiero a que hables con naturalidad de tus proezas sexuales. Meter fichas constantemente, como para llamar la atención de la mina. La idea es que ella empiece a verte como algo más que un ente asexuado y sienta curiosidad por ver qué fiera salvaje escondés en tu interior. Como en todo, la clave está en la sutileza.

Vos: …no, yo tranqui, qué se yo. Lo normal. O sea, llegó al tercero y ahí hago una pausa para rehidratarme. Lo normal. O sea, Es normal tener sexo tres veces al día, ¿no? Espero que sí, porque yo no me creo súper dotado ni nada, jaja. Bah, tengo entendido que más de veinte centímetros es lo normal, ¿no? Pero yo no le doy mucha bola a eso. Vos me conocés. Soy un tipo sencillo, de mente abierta, sin compromisos, de separar una cosa de la otra, tranqui, norm-
Ella: Ah, no te conté: ¡estoy saliendo con un compañero de laburo!
Vos: ¡¡PUTA!!


Tip #3
Piedad.

Ok, eso no salió muy bien. Pero no te alarmes, que acá todo se recicla. Estás mal, estás desesperado; nunca estuviste más solo en toda tu vida. Si tan solo alguien se animara a hacerte unos mimitos, vos te sentirías mucho, mucho mejor. ¿Pero quién? ¿QUIÉN puede ser tan buena amiga como para aguantar la respiración y meterse en tu cama?
Captás la idea, ¿no?
Si hay algo que ninguna mujer va a admitir es que la desesperación de un hombre la pone cachonda. Eso solo puede significar que es cierto. Un hombre tan arruinado que va poco menos que arrastrando su patética carcasa por la vida tiene todas las chances de ganarse el corazón de la mujer amada, si juega bien sus cartas.
Dejá de bañarte. No te afeites, no te cortes el pelo. Salí a la calle mal vestido, dejando a tu paso una estela fétida de cigarrillo mojado y sudor rancio. Que la bebida blanca sea tu leche y tu pan de cada día. Y así, en ese estado de supremo abandono, caele en la casa, colgate de ella cual orangután del árbol, y con lágrimas en los ojos gritale al oído «¡quiero nana!».
Las chances dicen que esa noche tu amiga entrega.


Tip #4
Superación.

¿Que no entregó? ¡Turra de mierda! Bueno, tranquilo. Si dar lástima no funcionó, andate para el otro extremo. Bañate, afeitate, etcétera etcétera. Luego conectate a tu red social preferida y pedile a todos tus contactos femeninos que empiecen a nombrarte, etiquetarte en fotos y toda la bola. La idea es darle celos a tu amiga. Ella no va a entender qué le pasa. Solo va a sentir que le están robando a su hombre. Ahí es cuando te tenés que hacer el superado y decirle que no pasa nada y que ellas son solo amigas a las que les gusta coger con vos de vez en cuando, y que está todo bien si ella quiere prenderse también.


Tip #5
Penitencia.

Gracias al tip #4 perdiste las pocos contactos femeninos que te quedaban y ahora estás más solo que el cometa Halley. La culpa es tuya por no tener tacto. ¿Cómo vas a pedirles a las pobres minas que te agradezcan por haberlas cogido? Y de última, lo hubieras hecho por privado; no spammeando sus muros. Ahora vas a tener que mantener perfil bajo, no sea que los novios de las flacas te encuentren y te rompan las falanges. Perdés dos turnos por atrevido.


Tip #6
Contemplación.

Observala. Estudiala. Aprendé de ella. Y con los datos que obtengas tratá de entrarle al mail y al Facebook. Las minas son boludas; seguro usa de contraseña el nombre del perro o de algún sobrino. Cuanto más sepas de ella, más chances tendrás de acceder a información privada, lo que te permitirá saber aun más de ella. Y como el conocimiento es poder, vos serás el hombre más poderoso en su vida. Un Gokuh del amor.
A recordar: cuando termines de revisar todas sus cuentas, borralas, para que nadie más pueda acceder a esa información. Eso te dejaría en una posición privilegiada para alcanzar su corazón. Podés convertirte en el hombre que ella le cuenta a su psicóloga que necesita.


Tip #7
Generosidad.

Ok, como todo lo demás evidentemente no está funcionando, probemos lo que mencionamos en el Tip #2: enviale un par de fotos tuyas en bolas, a ver qué onda. O sea, la mujer y el hombre no son muy diferentes; ¡son de la misma especie, che! Vos te calentás viendo fotos de mujeres desnudas, aun si son tus amigas (sobre todo si son tus amigas). Si le enviás una fotito de tu masculinidad en su máximo esplendor, alguna fibra sensible le tenés que tocar.
Dale, adjuntale la foto. Ponele de asunto “Fotos de mi gato”, así entra confiada. Tenete fe que cuando te vea como el diablo te trajo al mundo, caerá rendida a tus pies.


Tip #8
Sumisión.

¡Pedile perdón de rodillas! Llorá como nunca lloraste en tu vida, hijo de puta. ¡Hacé lo que haga falta, pero que no te abandone! ¡No podrías soportar otra pérdida! Primero tu madre se va de casa, luego la muerte de Don Lucero en Cebollitas, ahora esto! ¡Tenés que recuperarla!


Tip #9
Privación ilegítima de la libertad.

Vamos a decir las cosas como son, sin vueltas, como gente adulta: es posible que se te haya ido un poquito de las manos el asunto. O sea, ¿quién puede decir en este mundo tan loco cuál es la diferencia entre una travesura infantil y un crimen no excarcelable? Definitivamente yo no. Es más, te diría que no tengo nada que ver con todo esto, pero el caso es que tu amiga está ahora encadenada a la estufa en tu pared, gritando como marrana a la que están por degollar. Y la piba tiene todas las razones para creer que la van a degollar.
Pero bueno, lo único que se puede hacer es tratar de sacar provecho de la situación y decirle lo que sentís hacia ella. Cerrá la puerta con llave, abrí tu corazón y contale lo que sentís. Como te salga, aunque tus palabras no sean las mejores. Aunque ella no te escuche, tan ocupada como está mordiendo las ligaduras en sus muñecas. Si por una vez hacés lo correcto y actuás de buena fe, quizás ocurra el milagro. Quizás el amor que es tan caprichoso por una vez se vuelva racional, y ella entienda que vos sos el mejor hombre que ella podría tener al lado. Vos, que te tomaste tantas molestias, que cometiste tantos errores, solo para llegar a este momento. Vos, que sos un buen hombre. Vos que sos EL hombre. Vos que merecés alguien que de verdad te quiera y te acepte como- ¡LLEGÓ LA POLICÍA! ¡CAGASTE HIJO DE PUTA!


Tip #10
Aceptación.

Tranquila, nena. Ya está, ya pasó. Se terminó la pesadilla. Por fin vas a tener paz. Ese loco no te va a joder nunca más. Tengo amigos en la cárcel y me voy a encargar de que lo hagan levantar el jabón todos los días, ¿ok? Vos quedate tranquila, que ahora estás segura. Si necesitás un amigo para hablar de todo esto, sabés que acá me tenés. Sabés que estoy para lo que necesités. Y también doy muy buenos masajes, sabés, para ayudarte a sacar todas estas tensiones. Mirá, ¿por qué no me aceptás en Facebook y la seguimos por ahí? ¡Tengo unas fotos de mi gato que te van a encantar!

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